Senderistas y ecologistas se movilizan contra la macroplanta fotovoltaica de Llanera de Ranes

La Costera

Llanera de Ranes ha acogido recientemente una marcha senderista con un fuerte componente reivindicativo. Más de un centenar de personas, procedentes de diferentes municipios de las comarcas de La Costera, La Canal de Navarrés y L’Horta de València, recorrieron los parajes afectados por el proyecto de ACUAMED para construir una macroplanta solar fotovoltaica. El plan contempla la expropiación de más de 70 hectáreas de suelo agrícola de alta capacidad agrológica, lo que ha despertado una fuerte oposición entre agricultores, vecinos y colectivos ecologistas.

Los participantes siguieron la ruta circular señalizada de 8,6 kilómetros conocida como “La Volta al Terme”, un recorrido que discurre íntegramente por caminos rurales del término municipal de Llanera. El itinerario atraviesa un paisaje de mosaico agrario característico de “La Costera de Ranes”, con bancales cultivados con naranjos, olivos, huertas y frutales como el caqui, el níspero o el granado.

Tras las lluvias de marzo y abril, el entorno natural lucía un paisaje primaveral, con floraciones intensas y el aroma de azahar impregnando el ambiente. El agua discurría por el “Barranc del Brull”, alimentado por el manantial natural del mismo nombre, y otro humedal próximo, “La Llacuneta”, señalaba la presencia del acuífero superficial que se vería directamente afectado por el proyecto de la empresa pública.

En contra

Miembros de Acció Ecologista Agró participaron en la caminata y, tras recorrer los terrenos que podrían ser expropiados, reiteraron su rechazo al proyecto. Consideran incomprensible que se pretenda arrancar miles de árboles frutales para instalar placas solares en un espacio agrícola activo, altamente productivo y con un sistema de riego eficiente y de bajo coste. De hecho, los regantes de Llanera pagan en torno a 0,15 céntimos por metro cúbico de agua, muy por debajo del coste del trasvase Júcar-Vinalopó, que supera los 25 céntimos por metro cúbico.

Durante la jornada se cuestionó el uso de fondos europeos Next Generation para ejecutar un proyecto que, lejos de mejorar el medio rural, podría perjudicar gravemente a una zona agrícola de gran valor, enfrentando además a regantes de distintas provincias de la Comunitat Valenciana. Las personas participantes expresaron su rechazo a una decisión que consideran arbitraria, promovida por ACUAMED y respaldada por el Ministerio para la Transición Ecológica, sin haber estudiado alternativas viables ni sinérgicas que no conlleven la pérdida de recursos agrarios ni el deterioro del paisaje.


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